La cultura de Venezuela es un crisol que integra fundamentalmente a tres familias distintas: la indígena, la africana y la española. Las dos primeras a su vez tenían culturas diferenciadas según las tribus. La transculturación y asimilación condicionó para llegar a la cultura venezolana actual, similar en muchos aspectos al resto de América Latina, pero el medio natural hace que haya diferencias importantes.
La cultura en Venezuela comenzó con la simbiosis de dos elementos enteramente distintos que se encuentran en el momento del descubrimiento colombino: el indio y el español. El choque de estas dos culturas es el punto de partida de la formación de Venezuela como pueblo y de su conciencia como ente social, gracias al mestizaje.
En el fenómeno cultural, según apunta Guillermo Morón, predominan en nuestro pueblo las formas de pensamiento, los hábitos, las estructuras de los conquistadores o pacificadores, que fueron, después de todo, los fundadores del pueblo. La psicología, el modo, el ser cultural del venezolano, están plasmados en el alma del conquistador, con todas las normales y eficaces transformaciones ocurridas en un escenario geográfico diferente al originario y con la poderosa aportación del aborigen y el negro.
El proceso evolutivo de la cultura venezolana contemporánea deriva de las raíces prehispánicas, hispánicas y africanas, consolidadas en los siglos coloniales. La especificidad cultural se ha logrado con un intenso proceso de transculturación y mestizaje. A un contrastado legado cultural y artístico precolombino de diversas etnias indígenas, con su arte rupestre, cestería, alfarería y una rica tradición oral (en especial en las regiones andinas, en las áreas montañosas del litoral, las sabanas de Los Llanos y las selvas amazónicas), se sumó el extraordinario aporte lingüístico, arquitectónico, de artes decorativas, pintura, orfebrería y mobiliario de los conquistadores y colonizadores españoles, originarios en su mayoría de Andalucía, Castilla y Extremadura. Ello se matizó con contribuciones significativas en música, artes pictóricas y sentido de lo mágico de viejas culturas africanas. También se enriqueció por otras corrientes culturales de origen antillano y europeo en el siglo XIX, en especial de procedencia francesa.
La influencia indígena se limita al vocabulario de algunas palabras y la gastronomía. La influencia africana del mismo modo, además de la música como el tambor. La influencia española fue más importante y en particular provino de las regiones de Andalucía y Extremadura, que eran la mayoría de colonos en la zona del Caribe durante la época colonial. Como ejemplo de ello se pueden mencionar las edificaciones, parte de la música, la religión católica y el idioma. Una influencia evidente española son las corridas de toros y ciertos rasgos de la gastronomía. Venezuela también se enriqueció por otras corrientes culturales de origen antillano y europeo en el siglo XIX, en especial de procedencia francesa. En etapa más reciente en las grandes ciudades y las regiones petrolíferas irrumpieron manifestaciones culturales de origen estadounidense y de la nueva inmigración de origen español, italiano y portugués, aumentando el ya complejo mosaico cultural. Así por ejemplo de Estados Unidos llega la influencia del gusto por el béisbol, el cine, el arte y las construcciones arquitectónicas actuales.
Una discreta arquitectura colonial de origen hispánico puede ser contemplada en los restos de las fortificaciones y cascos antiguos en La Guaira, Puerto Cabello, Cumaná, Maracaibo o Araya. De especial importancia es el conjunto de admirables casonas coloniales en la ciudad de Coro y las sedes de la Compañía Guipuzcoana en La Guaira y Puerto Cabello. Hay, asimismo, destacados templos antiguos en La Asunción, en la capital, como la catedral de Caracas y en Coro, con manifestaciones dieciochescas en los templos de Píritu, Guanare, Calabozo, y en otras ciudades. Son interesantes los restos de haciendas coloniales en la península de Paraguaná y en los valles de Aragua y de los Andes. Del siglo XIX se conservan haciendas con grandes patios para secar café y cacao, tanto en los estados andinos como en el noreste del país. Modestas manifestaciones de arquitectura urbana decimonónica se pueden contemplar en Caracas, Macuto, Maracaibo, Barquisimeto y otros núcleos urbanos.
En las regiones petrolíferas de Venezuela irrumpieron manifestaciones culturales de origen estadounidense y de la nueva inmigración de origen español, italiano y portugués. La combinación de altos ingresos económicos y los fuertes lazos con el exterior incentivaron el desenvolvimiento de una arquitectura moderna de alta calidad, alcanzándose las mayores expresiones con Carlos Raúl Villanueva, que proyectó varios edificios de la ciudad universitaria de Caracas y el Museo Jesús Soto de Ciudad Bolívar, y con Fruto Vivas. Destacan también el Teatro Teresa Carreño, el parque Central, el centro Simón Bolívar y diversas torres espectaculares que expresaron la bonanza petrolera, en especial en el centro y este de la capital.
Una contribución característica venezolana a la leyenda popular es el llanero o ganadero de las sabanas de Los Llanos. El baile nacional, el joropo, y sus respectivos instrumentos populares, tales como el cuatro, el arpa y las maracas, se asocian a los modos de vida del llanero. Igualmente, en el Litoral central la influencia africana se refleja en los bailes acompañados de tambor y otros instrumentos de origen africano. Entre los músicos venezolanos de música popular y folclórica han destacado Soledad Bravo, Simón Díaz o la Serenata guayanesa, por citar algunos. En el apartado de música clásica son notables José Ángel Lamas, representante del clasicismo venezolano, Cayetano Carreño, compositor de música religiosa durante la colonia, y su nieta María Teresa Carreño, además de José Antonio Abreu, Modesta Bor o Sebastián Díaz Peña.
En el apartado de literatura hay que mencionar a uno de los hombres de letras más destacados de la Hispanoamérica de su tiempo, el poeta, humanista y filólogo Andrés Bello, además del romántico Antonio Pérez Bonalde y los novelistas de nuestro siglo, Rómulo Gallegos y Arturo Uslar Pietri. Pero en la literatura venezolana han destacado muchos otros escritores.
Folklore venezolano
Elementos etnográficos del folklore venezolano
El folklore en Venezuela es uno de los más ricos y variados. Esas cualidades se deben, sobre todo, a que Venezuela es un país pluricultural formado por una mezcla de distintos elementos étnicos, y cada uno de esos elementos ha dado su aporte a la formación del folklore venezolano. No obstante, dichos elementos no son determinados directos y exclusivos para el origen y desarrollo de las manifestaciones folklóricas, ya que el pueblo, aunque las haya heredado e imitado, no las presenta de una manea igual a las que ha recibido, sino que las selecciona, adopta y recrea, dándole una forma nueva propia y original.
Si se analiza el hecho folklórico, podemos reconocer algunos aportes e influencias que se destacan. Entre estos son notables lo de procedencia indígena, europea y africana.
Folklore social
El folklore social trata de todo lo que se refiere a la vida de relación entre las personas considerada bajo su aspecto tradicional y popular, como el lenguaje, los usos y costumbres, las fiestas y celebraciones, los juegos infantiles y los de adultos.
El Lenguaje
Se denomina folklore lingüístico, el que estudia el habla popular, los modos de decir y las expresiones idiomáticas peculiares de una región o nación:
Retahílas.
Trabalenguas.
Usos y costumbres.
Ritos mortuorios.
Fiestas tradicionales venezolanas:
Paradura del Niño.
Fiesta del Día del Comerciante.
Fiesta de los Reyes Magos.
Fiesta de la Divina Pastora.
Fiesta del Santo Niño Jesús de Escuque.
Ferias y Fiestas de San Sebastián.
Nuestra Sra. de la Candelaria.
Fiesta de Carnaval.
Fiesta de San José.
Semana Santa.
La Quema de Judas.
Fiesta de la Santísima Cruz de Mayo.
San Isidro Labrador.
Fiesta del Corpus Christi.
Fiesta de San Antonio de Padua.
Fiesta de San Juan Bautista.
Fiesta de San Pedro.
Fiesta de la Virgen del Carmen.
Fiesta de la Virgen de Coromoto.
Fiesta de Ntra. Sra. de la Consolación.
Fiesta de la Virgen del Valle.
Fiesta de Ntra. Sra. de las Mercedes.
Fiesta del Arcángel San Miguel.
Fiesta de San Jerónimo.
Fiesta de Ntra. Sra. del Rosario.
Fiesta de San Rafael Arcángel.
Fiesta de Todos los Santos.
Fiesta de San Martín.
Fiesta de Ntra. Sra. de Chiquinquirá o Virgen de la Chinita.
Fiestas Navideñas en Venezuela.
Diversiones orientadas
El Carite.
El Pájaro Guarandol.
El Sebucán.
La Iguana.
El Chiriguare.
La Burriquita.
Los Chimichimitos.
Juegos de niños
Los caballitos.
Carreras de saco.
Carreras de Relevo.
El Gato y el ratón.
El Palo Ensebado.
La Cadena.
El Papagayo.
Arroz con coco.
El Pico Pico.
A la Víbora de la mar.
La Gallina ciega.
Juego de Trompo.
Doña Ana.
Juego de la Parapara.
FOLKLORE ESPIRITUAL MENTAL
El folklore espiritual mental se ocupa de los hechos folklóricos inmateriales no tangibles, y de los que son producto del espíritu o mente del hombre.
Abarca entre otros, los siguientes aspectos: folklore literario, los instrumentos musicales y la artesanía popular.
Folklore literario. Es muy rico y diversificado. Se expresa en verso y prosa.
En verso: romances, corridos, décimas y coplas
Mitos:
Amalivaca (Mito tamanaco)
Maria Lionza
El Mito del Dorado
El origen del fuego (mito guajiro)
El sol (mito warao)
Wayari creando hombres (mito piarioa)
Las cinco águilas blancas
Leyendas
El Anima del Pica Pica
Un fantasma llamado ?El silbón
Leyenda del Parawá-Kaipú
El Cristo Pescador
El Escapulario de la virgen cuajaracuma
La Piedra de la indica encantada
La Limosna del Rey Manaure
La Casa del tesoro
El Toro de Piedra del río Yocoima
El Coplero que se ganó al diablo.
Cuentos
El Conuco del Tío conejo.
Los Trabajadores.
La Princesa Sardinita..
La Controversia del Tigre y el Caimán
El Zorro y el Monito Saltarín.
La Mujer del lomo de vidrio.
El Indio convertido en garza.
Aventura de los tres hijos de un sastre.
Arte popular
Máscaras.
Tallas de Anima.
Figuras de Balalá.
Trabajos en Carey y parape.
Trabajos en cachos.
Trabajos en cartón. |