por Prensa Latina
2010-07-26
La séptima edición de la Feria Internacional del Libro de Guatemala (FILGUA) finalizó aquí y deja hoy la satisfacción de un objetivo cumplido: despertar o acrecentar el interés por la lectura.
Durante 10 días cientos de actividades fueron realizadas y presenciadas por una buena parte de los más de 30 mil visitantes calculados.
Este evento fue un ámbito propicio para el intercambio editorial y cultural en general, de acuerdo con sus directivos, quienes resaltaron la oportunidad para fomentar la intelectualidad, el conocimiento editorial y la literatura nacional y foránea.
Una mayor afluencia de público tuvo la muestra este año respecto a la de 2009, dedicada ahora a divulgar el necesario cuidado del medio ambiente y los peligros que entraña para la humanidad el cambio climático.
Editores y otros especialistas con stands en la FILGUA provinieron de Argentina, Brasil, Colombia, Cuba, España, México, Perú, Taiwán, Suecia, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y Costa Rica.
No solo expusieron sus producciones, sino también tuvieron un espacio para el intercambio de opiniones y efectuaron contactos dirigidos a la posibilidad de futuras negociaciones entre sus casas en el orden de las publicaciones.
La llamada Mesa Literaria realizada fue una continuación del encuentro de escritores centroamericanos, en la cual reconocidos autores se autoproclamaron actores y gestores de cambio, y destacaron los aportes posibles de sus obras a la humanidad.
Ellos le otorgaron relieve a la diversidad y riqueza de la literatura en esta región.
Dos amplios salones del capitalino Parque de la Industria acogieron en esas jornadas a quienes estaban ávidos por conocer las novedades editoriales de este país y el resto del área centroamericana.
Varias decenas de entidades dedicadas a estas faenas expusieron su obra y los guatemaltecos respondieron positivamente al hacer suyo el lema de la FILGUA desde su origen: Por un país de lectores.
A las presentaciones de nuevos textos se unieron talleres sobre temas ecológicos, conferencias y otras expresiones de variado corte, fundamentalmente culturales.
Participación especial tuvieron niños y adolescentes, para quienes fueron diseñadas actividades con temáticas adaptados a sus intereses particulares.


