“Yo no concibo mi vida sin el son”
AIN
/ 2011-06-03

Con la sonoridad que caracteriza la música de Adalberto Álvarez y su Son se recordaron temas antológicos de la sonera agrupación y se presentaron composiciones actuales, sobre todo del nuevo disco “El son de altura”.
El maestro Adalberto Álvarez, fiel defensor y exponente de la música cubana en una entrevista exclusiva, pocas horas antes del concierto, explicó a Tiempo21 lo que significa para ellos esta gira nacional.
“Nosotros estábamos hace tiempo con deseos de hacer una gira nacional y la hacíamos pero no de una forma organizada, o sea, por etapas como la estamos haciendo ahora. Es necesario esta gira, porque vas creando como un círculo en La Habana, en las giras que haces al exterior del país y al final nosotros dependemos de este público que es el que te dice sí o no y es el que te da una pauta y te explica en que lugar está tu música en el ranking en el resto del país. Y ese es el interés realmente, además de comenzar a promover el disco “El son de altura”. Esta gira nacional se interrumpe en Camagüey porque vamos a hacer la gira de verano en Europa y luego continuamos estas presentaciones en la provincia de Ciego de Ávila. Hasta ahora en todos los lugares hemos tenido mucha suerte, ha habido mucha asistencia de público que es lo que queríamos”.
Este caballero de diálogo diáfano además compartió sus puntos de vista acerca de la música cubana actual e insistió en la importancia de no perder los valores musicales, las raíces cubanas y sobre todo se refirió a la necesidad de desterrar las letras vacías, que no aportan nada al bailador.
Adalberto es un artista que ha conquistado muchos premios y distinciones dentro y fuera de Cuba; cuenta con una basta discografía y es compositor de temas que aparecen en el repertorio y discografía de Papo Luccas, Oscar D' León, Roberto Roena, Willy Rosario, Andy Montañés, Ismael Quintana, Juan Luis Guerra y la 440, Eddie Palmieri y Gilberto Santa Rosa, entre otros relevantes salseros.
Sin embargo, no es necesario que transcurran muchos minutos de intercambio para percibir ese hombre sencillo, agradable, honesto, inteligente y sobre todo cubano ciento por ciento que es Adalberto Álvarez. Inspirado en el diálogo con Tiempo21 le sorprendimos con una pregunta.

¿Maestro, y porqué cultivar el son?

Un sonero nace. El Son es como una parte del cuerpo del sonero, si te quitan eso es como si te quitaran el alma. Yo no concibo mi vida sin el Son. Y confieso algo, yo soy un músico que posiblemente en mi biblioteca musical la ración de son no sea tan grande. Yo si no hubiera sido sonero hubiera sido jazzista. Admiro la buena música; me encanta Shopan; me gusta muchísimo todo lo del período romántico de la música clásica, todo lo que es Beethoven, lo que es Schubert, Schuman; esa música a mí me fascina. Me gusta el jazz muchísimo, me encanta la música de Brasil. Entonces yo me nutro de todo ese mundo y por eso no me canso del Son. Ese es mi mundo sonoro.
Como me críe y me formé en el ambiente del Son es el código que tengo dentro; sin ese código no puedo vivir, realmente.

¿Qué siente cuando escucha su obra?

Lo que siento más que cuando la escucho es cuando veo la gente cantando mis temas. El número “Y que tú quieres que te den” yo lo toqué en Camagüey, en la Iglesia de las Mercedes, recuerdo que la gente no cabía, y yo toqué ese tema y cuando yo vi la reacción del público hubo un momento en el que ya no pude más, no pude hacer nada; es como cuando se te hace un nudo en la garganta.
Yo la primera vez que toqué en Colombia “Son para un sonero” y vi a todo el mundo que encendían así como fosforeras y cantaban Sonero soy… yo no sabía que iba a hacer.
Cuando nosotros vamos a Italia y tocamos “Mi linda habanera” y veo a los italianos cantando Mi linda habanera… yo digo que cosa es esto Dios mío. En Venezuela un tema que yo hice con Son 14 Me recordarás… la gente lo canta así, imagínate 15 mil personas cantando aquello. Ya yo no sé ni que se siente. Es un cosa tan…; cada vez que haces un tema y tú ves la reacción de la gente y tú ves que les has llegado al público de la manera más sensible eso es lo más grande y lo más lindo que pueda sentir un artista. 
Y luego de haber recibido tantos reconocimientos a esta altura de la vida y de su carrera artística ¿qué es lo que quiere Adalberto Álvarez que le den?  
 Yo lo que diría es que no me quiten lo que me han dado, ya realmente si no me dan más… oye me han dado muchísimo. Pero realmente que no me quiten lo que me han dado ese pedacito en el alma de los bailadores, en el alma del pueblo, ese cariño que la gente te da, eso que tú sales a la calle y la gente viene y te piden un abrazo o te dan la mano, te dan un beso… por eso yo reitero la importancia de salir por el país a recibir eso, que te dan a ti por donde quiera que vas y eso es lo que yo quiero que no me quiten eso.    (Darletis Leyva González)