Hace cuatro años no venía a La Habana, y ya le parecía mucho tiempo. Desde su ópera prima , Perdido por perdido, el Festival de Cine premió el talento de Alberto Lecchi, un argentino que en Nueces para el amor, repasa momentos trascendentales de la historia de su país y nos advierte que la pasión de la adolescencia puede ser recordada toda la vida. Pero ahora no está en Cuba con ninguna película, sino con cientos de hojas, pues es uno de los jurados del concurso de Guiones Inéditos.