Cien años después, el “Titanic” sigue siendo inolvidable
DPA
/ 2012-04-10

La multitud se apelotonaba en el muelle, mientras en el agua flotaban flores y se escuchaba música de fondo. Era casi como si la ciudad británica de Southampton hubiera retrocedido 100 años, cuando despidió al legendario “Titanic”. Pero hoy, eran los familiares de las víctimas quienes se reunieron para conmemorar el punto de partida de la tragedia.

Aquel 10 de abril de 1912, muy pocos habrían creído que el poderoso “Titanic”,entonces el barco más grande del mundo, sería derribado por un iceberg tan sólo cinco días después, dejando más de 1.500 muertos.

En los próximos días tendrán lugar numerosos actos conmemorativos de la tragedia, tanto en Southampton como en Belfast, la ciudad donde se construyó el transatlántico. Uno de los más esperados tendrá lugar en la madrugada del 15 de abril, cuando un crucero llegará al mismo punto donde hace un siglo naufragó el “Titanic”. Más de 1.000 pasajeros se embarcaron el fin de semana de Pascua en este particular viaje de recuerdo.

Sin embargo, en Southampton se guardó silencio durante décadas sobre la tragedia del “Titanic”, pues había demasiado dolor. De los 1.500 muertos, 550 vivían en esta ciudad costera de Inglaterra. En 1912 se decía que todos los habitantes de la localidad conocían al menos a una víctima del naufragio, y muchos perdieron a varios familiares. Prácticamente todos formaban parte de la tripulación del “Titanic”, trabajaban como camareras, técnicos y demás personal de a bordo.

“El ‘Titanic’ hundió a Southampton en un grave shock que se prolongó muchos años”, dijo la experta Vicky Green, de la biblioteca de la ciudad. Después de dejar los astilleros de Belfast, el “Titanic” recargó carbón y alimentos en Southampton, donde además embarcaron gran parte de los pasajeros.

“La herencia dañó durante mucho tiempo a la ciudad”, añadió Green. Especialmente traumáticos fueron los días de la tragedia: la gente se reunía en el puerto a esperar noticias sobre la lista de muertos y supervivientes. Pero el silencio sobre lo ocurrido no se debió sólo a la tragedia, sino también a la importancia de la industria naviera para la ciudad. “La gente temía perder su trabajo si teatralizaban la situación.”

Hoy en día, todo eso forma parte del pasado: una grabación de la sirena del “Titanic” recordó el momento en que zarpó el buque y una orquesta tocó el himno “Nearer My God To Thee”, supuestamente la última canción que sonó hasta que se hundió el barco. Un crucero de época abandonó simbólicamente el puerto, emulando a su predecesor.

“La ceremonia fue muy conmovedora y pensada con gusto”, dijo Vanessa Beecham, que perdió a su tío abuelo Edward Biggs en la tragedia. Biggs era bombero y tenía 21 años. “Nos preocupaba que, entre todo el revuelo, las familias fueran olvidadas en el aniversario”, añadió.

Con todo, pese al recuerdo la ciudad quiere mirar hacia adelante. Un nuevo museo inaugurado hoy cuenta la historia de Southampton y del “Titanic”. En su apertura, los niños desfilaron por las calles con retratos de las víctimas. Y es que, según las autoridades, el centro está pensado para acercar a las nuevas generaciones esta pieza clave del pasado de la ciudad.