Gregory Nava: “Nuestro momento ha llegado en el mundo”
/ 2011-12-07

El cineasta chicano Gregory Nava regresa a Cuba por segunda ocasión, esta vez legalmente, sin pasar por México como en 1995, para compartir con el público de La Habana la película Bordertown (2006). El guionista y director, nominado al Óscar en la categoría de Mejor Guion Original por el filme El Norte (1984), tiene una amplia y apretada agenda que ha incluido conferencias magistrales sobre dirección y producción, y conversatorios sobre diversos temas.

Y justo antes de comenzar uno de estos intercambios, Nava conversó con El Diario en las terrazas del Hotel Nacional… en una esquina entonan canciones de la trova tradicional cubana, el ajetreo propio del Festival toma la escena, pero, imperturbable, el realizador comienza a recordar sus primeros acercamientos al cine…

«Desde mi niñez me ha gustado contar historias y el medio de hacerlo en nuestra época es el cine, que es el arte de los Estados Unidos: en Hollywood nació la industria del cine y cuando era niño iba con mi familia todo el tiempo, entonces llegué a la edad de ir a la universidad y quise hacer cine. Para mí era natural pero fue una lucha tremenda porque no existía un director chicano en la historia de los Estados Unidos y en Hollywood no interesaban los temas latinos: era joven y lleno de ilusiones. Fuimos muchos los que nos sentimos frustrados con esta realidad, y formamos un grupo en Nueva York del que nació el movimiento del cine independiente de los Estados Unidos».

Desde esta experiencia, ¿cuáles son los principales obstáculos del cine independiente en esa nación?

―Siempre hay dinero para hacer una película como Harry Potter o Spiderman, pero para un filme como El Norte o Bordertown es mucho más difícil conseguir fondos y ahora, con los tiempos económicos tan malos que corren, es más complejo conseguir financiamiento. Creo que el estado actual del cine latino e independiente en los Estados Unidos es el peor que he visto en toda mi vida: la industria no quiere hacer cine o proyectos televisivos de latinos porque hay pocos fondos, y también por el racismo contra los latinos que existe en forma de miedo a los indocumentados, a quienes se les está echando la culpa de los problemas económicos.

Nava, usted ha hablado del rápido proceso de asimilación de los latinos que llegan a los Estados Unidos… ¿a qué responde esta realidad?

―Es posible para los latinos ser aceptados en Estados Unidos si dejan de hablar español, si abandonan su cultura, su alma; pero si quieren mantener su lengua, su herencia, es otra historia. Mucha gente escoge caminos diversos para sobrevivir en los Estados Unidos y muchos latinos rechazan sus raíces, su idioma… Por ejemplo, en las comunidades indígenas y en los países latinos es muy importante la comunidad, la familia; pero en Estados Unidos ocurre todo lo contrario: el individuo es lo primero. Pero creo que los Estados Unidos ―una nación que siempre ha sido joven por la emigración― nos necesita, pues ha perdido muchos de los valores de familia y comunidad. Nosotros estamos cambiando los Estados Unidos para mejor: ha llegado nuestro momento de hacer nuestra contribución.

Cuando menciona la experiencia bittersweet que busca en cada una de sus películas, ¿a qué hace referencia?

―No quiero hacer producciones como Harry Potter, sino buenas películas que reflejen la verdad de la vida, que hagan reír y llorar a la gente con buenas historias… resulta importante observar los dos lados; por otra parte, mis cintas tienen un aspecto social y también espiritual, porque creo que todos estamos en un viaje espiritual, lo realmente importante es descubrir nuestro camino, nuestras verdades particulares… ese es el cine que quiero hacer, la combinación que busco en mis películas.
(por Celia Medina Llanusa)